Como dice uno de los estribillos de la famosa canción de Los Joao “Brasil”:

“Vivo en un país tropical, bendecido por Dios

y bonito por naturaleza, más que belleza

so fla fla aeee so fla fla x4

Brasil

laralalará ra la lai

ra que la laralalará

ra que la laralalará

Brasil, Brasil ….”

Y es uno de los países más elegidos por los argentinos para vacacionar. Tanto por su cercanía y su accesibilidad en auto, su clima tropical durante todo el año y sus praias tan hermosas. Hoy en día, Brasil también es uno de los destinos más elegidos por los casales que desean formalizar sus relaciones y festejarlo de la mejor manera, casándose en la praia brasileira.

Esta es una de las ceremonias no tradicionales más antigua; fue el primer tipo de ceremonia no convencional que se impuso como tendencia hace ya algunos años atrás. ¿Qué novia no soñó con dar el sí al atardecer con el sonido del mar? O romantismo, o som das olas do mar, as cores do paisagem, el clima y compartirlo con nuestras familias y amigos. Es ideal para aprovechar y organizar la luna de miel resolviendo todo en un mismo lugar.

Para esto, muchas de las cadenas hoteleras del Brasil elaboraron la solución y celebran las bodas en sus inmensos complejos. Esto resuelve el deseo de los novios de casarse frente al mar y su organización, y da la posibilidad a los invitados que participen a hospedarse y planear sus vacaciones en el destino elegido. Así, los invitados viajan para festejar la unión de sus seres queridos y a su vez, para tomarse vacaciones de manera más práctica y organizada, a veces más económica ya que los hoteles ofrecen paquetes y promociones que se vuelven accesibles tanto para los novios como para los invitados.

El hotel se encarga por completo de la organización de la boda, con su respectivo wedding planner, quien ofrece propuestas diseñadas para los novios. Los invitados abonan sus pasajes y estadía. Lo que corresponde a la celebración del casamiento, en general lo abonan los novios. También se estila cada vez más que los invitados abonen sus cubiertos, pero cuando se viaja lejos para asistir a una ceremonia, el festejo corre por cuenta de los novios.

Una desventaja de mudar las bodas a la playa puede ser que los invitados no puedan costearse el viaje o tengan ya sus vacaciones planeadas y no puedan estar presentes. Por eso hay que informar con mucho tiempo de anticipación sobre el festejo no tradicional. Esto también ayuda a pagar con tiempo el viaje. También hay que ser precavidos con la vestimenta, que debe ser cómoda, no tanto como una sunga ó bikini, pero algo relajado y acorde para la ocasión. El calzado podemos obviarlo por completo, ya que no existe nada mejor que caminar descalzos por la areia de uma praia.

Algo importante a tener en cuenta, que puede cambiar el curso de nuestro evento, es el clima tropical de Brasil. El calor intenso puede hacer que pasemos un mal momento. Por lo tanto debemos tener un plan B: un salón dentro del Hotel techado. Esto hay que tenerlo siempre presente ya que Brasil suele ser famoso por las lluvias playeras pasajeras en donde parece que se cayera el cielo. Esto puede arruinarnos el casamiento.

Las ventajas son varias: La contratación del servicio de organización de boda de un Hotel nos permite ahorrar el servicio de wedding planner, incluido en el paquete, quien se encarga de planear el casamiento. Esto le quita estrés a la novia, que suele colapsar cuando comienza con los preparativos, lo cual también asegura que el novio no vaya a abandonarla antes de dar el sí. Ni hablar de la ambientación, que suele tener hermosas propuestas de flores, velas y ramos de colores con un altar decorado que combina con el paisaje. Con respecto al catering, suele ser el del restaurant del Hotel que en general es acorde al lugar. El mejor momento para la celebración es por la mañana o al atardecer, con la luz ideal para las fotos.

Uno de los lugares más recomendados para celebrar una boda en Brasil es Porto de Galinhas, llamado en el mes de mayo el “mês das noivas”.

Son 18 kilómetros de praias de areia branca y aguas templadas, con piscinas naturales para el buceo autónomo o con snorkel, nada que envidiarle al Caribe. Estas piscinas se forman al bajar la marea y están pobladas por peixes de muitas cores y formaciones coralinas que le otorgan una gran belleza. La transparencia de sus aguas le permitirá a la pareja tomar excelentes fotos bajo el agua, un excelente recuerdo inolvidable. Nadie debe perderse la playa de Muro Alto, donde se encuentra una enorme muralla coralina a 100 metros de la costa, la cual obstruye el pasaje de las olas, convirtiéndola en una piscina natural. Si están interesados en la naturaleza, podrán bucear en el Pontal de Maracaipe, ubicado en la confluencia del río con el mar, donde se forman los “mangues”. Allí podrán observar y fotografiar a los hipocampos (caballitos de mar) en su medioambiente natural.

El centro de la ciudad es pequeño y muy pintoresco, ideal para quienes buscan intimidad y una buena infraestructura turística, con bares y restaurantes, posadas y los resorts sobre la playa donde se realizan las bodas. La cidade todavía conserva su encanto y rusticidad, típico de los pueblos de pescadores brasileros. Durante a noite, la diversión no termina, pues Porto de Galinhas tiene una interesante movida nocturna, con bares concurridos en la Vila de Todos los Santos, que es el centro gastronómico de Maracaipe. Allí pueden degustar una cena íntima con platos regionales y para hacer la digestión, nada mejor que una caminata de la mano, bajo las estrellas del Noreste, por la villa de los pescadores.

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