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La importancia de las banderas protocolares

Las banderas tienen características particulares en cuanto a su posición y vista de acuerdo al significado nacional en cuanto al entorno y lugar que se encuentre en dicha ceremonia.

Nuestra bandera fue creada el 24 de febrero de 1812 por Manuel Belgrano y en 1816 adoptada como símbolo patrio en el Congreso de Tucumán. Tanto la bandera argentina al ser un símbolo nacional como todas las demás banderas merecen un lugar de honor.

En las ceremonias protocolares la ubicación de la bandera es fundamental, no puede estar situada en cualquier lugar ya que son signos de identificación que representan a cada uno de los países que forman parte de la ceremonia.

En cada ceremonia protocolar es imprescindible la presencia de las banderas de los países que forman parte de este mediante las reglas protocolares. Entre otros hay dos tipos de  ubicación para las banderas: el primero puede ser en altares o estrados y el segundo en edificios y balcones. Los dos van a tener una ubicación totalmente diferente uno de otro.

Cuando se trata de un estrado la bandera ocupara el  sitio de honor, a la derecha y detrás de la autoridad que presida la ceremonia o a la derecha del  estrado según el caso. De la misma manera el lugar de honor en un templo lo determina el  altar mayor de modo que la bandera también se colocara a la derecha del altar de frente a la puerta.

En cambio, en los edificios públicos, la bandera estará situada a la derecha de la puerta de entrada y si el edificio cuenta con un balcón también puede ubicarse en el centro del balcón.  Además la bandera deberá ser colocada verticalmente y apoyada en una base.

Si en la ceremonia también se encuentran banderas extranjeras todas deberán tener igual tamaño que la nacional y se acomodan equitativamente por orden alfabético.

En situaciones especiales, como puede ser por el fallecimiento de alguna persona destacada en señal de duelo deberán izar la bandera a media asta. En estos casos la bandera se debera que izar hasta el tope y luego volver a bajarla unos 20 centímetros.

 

En conclusión, que estas reglas deben ser cumplidas y respetadas siempre, porque las banderas merecen un sitio de honor especial en cualquier tipo de ceremonia protocolar. En nuestro caso la bandera Argentina es una insignia nacional, nos representa como pueblo argentino, con nuestras costumbres, todo eso que nos identifica está plasmado en las dos franjas celeste y blanca que lo componen y en el centro de la bandera el sol amarillo.

Fotografía

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