Bares Notables

Bares notables

Los Bares Notables corresponden a un selecto grupo de 92 bares​ ubicados dentro de la Ciudad de Buenos Aires, Argentina, que tienen como característica el ser los más representativos de la ciudad. El carácter de «notable» es definido por ley N° 35.

Muchos de estos bares y confiterías han sido oficialmente reconocidos como Patrimonio Cultural de la Ciudad de Buenos Aires. Estos bares son apoyados por programas oficiales del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que califica como «Bares Notables» a este grupo de más de setenta bares, billares y confiterías por su antigüedad, tradición, valor arquitectónico y/o cultural.

La Ley 35 da la siguiente definición de Bar Notable:

«Se considera bar notable a aquellos bares, billares o confiterías relacionados con hechos o actividades culturales de significación; aquellos cuya antigüedad, diseño arquitectónico o relevancia local, le otorgan un valor propio».

En este trabajo me ocuparé de dos bares notables que visité y me gustaron mucho.

Café de los Angelitos

El Café de los Angelitos es un café de tango histórico de la Ciudad de Buenos Aires, ubicado en la esquina de la Avenida Rivadavia y Rincón, en el barrio de Balvanera. Era el lugar en el que Carlos Gardel estableció su «barra» a partir de 1912, cuando comenzó su carrera artística formando dúo con José Razzano. Este último, en 1944 compuso un célebre tango con letra de Cátulo Castillo, titulado precisamente «Café de los Angelitos»:

¡Café de los Angelitos!

¡Bar de Gabino y Cazón!

Yo te alegré con mis gritos

en los tiempos de Carlitos,

por Rivadavia y Rincón.

«Café de los Angelitos»

Letra: Cátulo Castillo

Música:José Razzano

El café fue inaugurado en 1890 con el nombre de Bar Rivadavia por el inmigrante italiano Bautisto Fazio en el barrio de Balvanera, con instalaciones precarias y piso de tierra. En aquellos años se trataba de un barrio ubicado en las orillas de la ciudad, habitado por sectores populares, que se convirtió en punto de reunión y sociabilidad, caracterizado por la presencia del compadritos y mujeres referidas como «negras», «pardas» y «chinas». El lugar se convirtió en uno de los principales centros de payada, forma principal de la canción popular porteña hasta 1920, con payadores afroargentinos como Gabino Ezeiza e Higinio D. Cazón, y José Betinotti, entre sus habitués.

Desde 1912, Carlos Gardel y José Razzano establecieron en el Café de los Angelitos la mesa de su «barra», hasta comienzos de los años 1930. Aproximadamente en 1920 fue comprado por Ángel Salgueiro, quien lo refaccionó y le dio el nombre de Café de los Angelitos.

En 1927 se construyó a pocos metros la Casa del Pueblo del Partido Socialista, razón por la cual el café comenzó a ser frecuentado por muchos dirigentes políticos pertenecientes a ese partido, como Alfredo Palacios. Otros personajes habiuales fueron Osvaldo Pugliese, Cátulo Castillo, Aníbal Troilo, Juan B. Justo y Florencio Parravicini.

Luego de sucesivas crisis económicas, en enero de 1992, sus dueños decidieron cerrar el negocio luego de 100 años de existencia y la casa quedó abandonada, deteriorándose a tal punto que se ordenó su demolición. En 2006 fue reconstruido y en 2007 reinaugurado.

Otras voces nos cuentan que este era el punto de encuentro de poetas y pequeños gamberros de la zona, que la policía llamó irónicamente “los angelitos”.

La especialidad es el chocolate con churros y el tradicional té en el hermosísimo salón que nos evoca a otros tiempos…

Dirección: Rivadavia 2100

La Puerto Rico

La Puerto Rico es una tradicional cafetería en el centro de Buenos Aires.

Ubicado en Adolfo Alsina 416, el café fue abierto por Don Gumersindo Cabedo en noviembre de 1887.​ Aunque originalmente estaba en un local de la calle Perú, en 1925 se trasladó a su lugar actual, una antigua casa de dos plantas de estilo italianizante, aunque La Puerto Rico fue remodelada en los años ’30 y tomó una decoración art decó, incluyendo la tipografía en la marquesina que se conserva hoy en día.

La fachada del local combina el granito negro revistiendo los muros, con amplias vidrieras, carpintería de madera y una puerta de dos hojas con vidrios esmerilados con la síntesis de una taza de café y su nombre.

​Los interiores están adornados con baldosas graníticas con caras de negritos, el logo del establecimiento, y hay 70 mesas con una capacidad de 180 comensales. Además se vende café en grano al público, y masas secas. Desde 1999, la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires declaró a La Puerto Rico como «Sitio de Interés Cultural» y «Bar Notable».

Las tortas y las famosas cremonas son la mejor propuesta del café ya que el lugar nació como panadería.

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