En la ciudad de Thanjavur, en el estado de Tamil Nadu, en el sur de la India, los mercados callejeros están inundados con un tipo particular de juguete bobblehead. Es conocido en Tamil como el Thanjavur Thalaiyatti Bommai, que literalmente significa “La Muñeca Temblorosa de Thanjavur”. El bommai de arcilla pintada de colores brillantes, generalmente la figura de un bailarín clásico o una pareja de ancianos como conjunto, se divide en dos partes: el cuerpo completo y la cabeza que se apoya libremente sobre una pequeña bisagra que se extiende desde el cuello. Un ligero golpe en la cabeza, o incluso una brisa vigorosa, puede hacer que la cabeza se agite de lado a lado de forma
casi circular.

Mamushka, la muñeca rusa que nació en Japón
Así como el argentino discute sobre la paternidad del dulce de leche, el tango o el mate, ¿quién pondría en duda el origen ruso de la clásica matrioshka, mamushka o babushka,
la muñeca de madera que en su interior contiene a otras tantas? Y sin embargo, es en su propia tierra donde el mito queda derribado. “Aunque es muy común que todos tengan en su casa una matrioshka, que los viajeros las lleven como un souvenir inconfundible de su paso por Rusia y que aun los propios rusos crean que se trata de una tradición milenaria de nuestro país tienen que saber que el origen de esta muñeca es japonés”

A finales de 1890 todo lo relacionado con la cultura oriental estaba de moda en Rusia.
Fue para esa época que un conocido industrial ruso llevó de Japón a su país una serie de siete divinidades de la fortuna. La más grande representaba a Fukurokuju, el dios calvo de la sabiduría y la felicidad. Algún tiempo después, el pintor Serguei Maliutin creó una versión rusa del juguete en
su taller de artesanía popular. El artista representó una campesina feliz que contenía dentro de ella toda su descendencia hasta un recién nacido. La muñeca se hizo muy popular en Rusia y recibió el nombre típico “matriona” (como se identificaba a las campesinas), y cuyo diminutivo es matrioshka. En 1900 el juguete causó sensación en la Exposición Universal de París, donde ganó una medalla de
bronce.

No pasó mucho tiempo antes de que la política tiñera la vida de las mamushkas y fue así como en 1920 surgieron las “mamushkas bolcheviques” que representaban a
obreros, personajes históricos y hasta a “enemigos del pueblo” como el “kulak” (denominación peyorativa que se le daba a los campesinos ricos, a los que se identificaba con una gorra y los brazos cruzados sobre una abultada panza).
A partir de 1930, el Estado intervino de modo directo en la producción de las muñecas y aparecieron fábricas en varias ciudades rusas.

Respecto del significado de las matrioshkas, una de las teorías dice que son un símbolo de alegría, prosperidad y sabiduría ya que al abrirse revelan lo que cada una tiene dentro y eso se interpreta como una simbología de la representación interior de las personas. Otros sostienen que representan la fertilidad y maternidad.

Las muñecas generalmente están hechas de madera, y por lo general se utiliza madera de tilo por la ligereza de su textura. Cuentan los expertos que los árboles que se destinan a la elaboración de las matrioshkas son cortados en abril (primavera en el hemisferio Norte) por ser el período en el que tienen más savia. Tras ser cortada en bloques y procesada durante al menos dos años, un maestro
maderero realiza la elección de las piezas que servirán para dar vida a las muñecas.

Todas las muñecas incluidas en una matrioshka deben ser construidas a partir del mismo bloque de madera ya que según dicen, la expansión y contracción de la madera, así como la humedad, son características únicas que varían de bloque a bloque. Con la ayuda de tornos y cinceles de diferentes tamaños, los talladores comenzarán a
dar vida a las piezas. La primera figura en ser tallada es la más pequeña (es la única pieza entera, no se separa en partes, y es la que dará al resto de las muñecas, la
medida). La parte inferior de la siguiente muñeca es tallada dejando como último trabajo el aro superior que se unirá con la parte superior de la muñeca. El trabajo de tornear las piezas y lograr que encajen una con otra es bastante dificultoso y requiere de mucha habilidad.

La madera al finalizar el torneado es blanca y se trata con aceite para protegerla de los cambios externos y de la humedad. Luego se aplica una base de pintura y se deja
reposar. Luego son decoradas con pinturas al óleo y finalmente las piezas se recubren con laca, cera o barniz.
Con la matrioshkas bien podría decirse que más allá de su nacimiento formal hay que reconocer el sello con el que los rusos lograron destacar (e instalar) a las muñecas en
el mundo al punto de transformarlas en uno de los objetos que simbolizan a su país.

Fuentes:

http://www.bbc.com/travel/story/20180722-cracking-indias-mystifying-nod-code

www.eldiaonline.com/mamushka-la-muneca-rusa-nacio-japon/

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