Hoy en día es difícil sostener negocios rentables, y debido a la duración de dichas cadenas y rentabilidad nos preguntamos: ¿Cómo analizan a su competencia para lograr una ventaja competitiva, y en que basan su promoción o fuerza de venta?

En la actualidad, podemos encontrarnos con grandes cantidades de cadenas de hamburgueserías en todo el mundo, ocupando territorios con capitales bajos, hasta grandes potencias. La mayoría basan su negocio en “franquicias”, generándoles grandes ingresos en comparación a otros tipos de locales gastronómicos.

Mayormente estas cadenas realizan análisis sobre sus competencias en las distintas regiones que se ubiquen y comprenden que las claves del éxito del negocio se basan en varios factores que se deben tener en cuenta al momento de invertir, diferenciándolos del resto de los competidores. Los mismos son:

• Ubicaciones convenientes: La ubicación de los locales va a determinar que mucha gente ingrese a consumir a los mismos.
• Variedad de la línea y selección de productos: El poder ofrecer todo lo que nos pida el cliente en el momento en que él lo desee.
• Imagen / reputación favorable con los compradores: El tener un posicionamiento establecido en la mente de los consumidores es vital para poder tener un elevado nivel de ventas.
• Entrega rápida: La entrega de productos tanto en los locales como en los domicilios debe hacerse con gran rapidez.

Las cadenas de hamburguesas reconocen tener distintos tipos de competencia, la primera directa, es decir productos iguales y la segunda indirecta, es decir productos sustitutos o complementarios:

• Competencia Directa: Son las mismas cadenas de hamburgueserías, ya que ofrecen productos iguales, con similitudes en las características de los servicios. Entre las más famosas se encuentran McDonald´s, Burger King, Wendy´s, entre otras.

• Competencia Indirecta: Son locales gastronómicos que tienen similitudes en los modos en los cuales ofrecen los servicios, pero sin entregar como producto final hamburguesas. Entre ellos podemos encontrar KFC, Subway, Taco Bell, Domino´s Pizza, entre otros.

Estas cadenas se distinguen por brindar al consumidor productos con calidad homogénea, siempre disponibles en una red de locales manejada mayoritariamente en forma de franquicias, garantizando el mismo tipo de atención en establecimientos que se caracterizan por su limpieza, por un menú estándar y un servicio rápido. En tal sentido, uno de los ejes del éxito de las cadenas de hamburguesas fue el desarrollo de una red de concesionarios y una de proveedores con una sofisticada infraestructura de abastecimiento, vinculándose con la industria procesadora a través de rígidas especificaciones, tratando siempre de reducir el costo de la materia prima. Los productos de origen agropecuario, constituyen uno de los principales insumos y por tanto estas cadenas han provocado un fuerte impacto en la industria alimentaria y en la producción primaria.

En la actualidad, la mayoría de cadenas se gastan millones de dólares al año en todo el mundo en campañas publicitarias y de promoción, en un intento por cultivar la imagen de ser empresas ecológicas y que a su vez cuiden la salud de sus consumidores. Los niños entran seducidos (arrastrando a sus padres) con la promesa de objetos como regalo que los locales ofrecen. Estos avisos generan la principal atracción: niños.

¿Logran ser reconocidas solo por la calidad de sus productos o también incluyen sus estrategias de marketing? La mayoría logra vender sus productos mediante las estrategias de marketing aplicadas, y las mismas pueden ser:

– Tropicalización: Adaptar todos los productos que se ofrecen al mercado en el cual voy a ofrecer el mismo.
– Visión a futuro: Garantizan continuidad en el mercado mediante sorpresas o venta de accesorios para niños como juguetes, logrando en el futuro consumidores habituales.
– Responsabilidad social: A través de donaciones, campañas ecológicas, patrocinios, entre otras. Como así también la compra de materias primas al país en donde esté ubicado el restaurante, para ser aceptados y agradecidos por los gobiernos o industrias nacionales.
– Publicidad: Con el fin de sujetar al público continuamente para la compra de todos sus productos, a través de la generación de un encanto visual mediante diferentes medios como redes sociales, tv, vía publica, entre otros.
– Estandarización: El producto y servicio ofrecido debe ser idéntico en todas y cada una de las sucursales mediante una formación educativa, fomentando al desarrollo del capital humano.

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