Grupo Arcor: responsabilidad social empresaria

Arcor fue fundada en 1951 en la ciudad de Arroyito, Córdoba (Argentina) con el objetivo de elaborar alimentos de calidad a un precio justo para consumidores de todo el mundo.

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Arcor fue fundada en 1951 en la ciudad de Arroyito, Córdoba (Argentina) con el objetivo de elaborar alimentos de calidad a un precio justo para consumidores de todo el mundo.
Con un crecimiento sostenido, la empresa se consolidó en un grupo industrial que se especializa en la elaboración de golosinas, galletas, chocolates, helados y productos alimenticios.
Desde ese año Arcor persigue el sueño de ser una empresa que crece cuidando a las personas y al planeta. Para ellos el desarrollo económico debe estar en armonía con el bienestar, la inclusión social, y con la valorización y el cuidado del ambiente. Es por esto que, para construir una visión de negocio de largo plazo, impulsaron iniciativas para cuidar el agua, respetar y proteger los derechos humanos, hacer eficiente el consumo de energía y de los materiales de empaque, y promover la vida activa y alimentación saludable.
Puntualmente con respecto a la Responsabilidad social empresaria, Grupo Arcor y UNICEF firmaron un convenio por la promoción de los Derechos de la Infancia, acción que marca el compromiso y responsabilidad social. Con el objetivo de promover el pleno cumplimiento de los derechos de los niños, niñas y adolescentes de Argentina, Luis Pagani, presidente de Grupo Arcor, y Andrés Franco, representante de UNICEF Argentina, firmaron un Convenio Marco de Cooperación para el desarrollo de iniciativas en conjunto.
A partir de este acuerdo Grupo Arcor, Fundación Arcor y UNICEF se comprometen a continuar con la implementación de proyectos orientados a instalar el tema de la niñez en la agenda pública y social, dar a conocer su estado de situación y promover el conocimiento y debate sobre el asunto. Con iniciativas como el programa Fútbol Comunitario para la Participación (FUCoPA), las instituciones buscan incentivar la inclusión de los niños y niñas, la equidad de género y la no violencia a través del deporte. Empresas por la infancia es otra iniciativa pensada para movilizar en el sector privado el desarrollo de prácticas de responsabilidad social empresaria, desde la perspectiva de los derechos de la infancia, entre otras.
Durante el encuentro, Luis Pagani expresó su satisfacción por lograr la continuidad de una alianza sostenida que lleva ya 14 años. «Este trabajo conjunto es un ejemplo de cooperación entre organizaciones, necesario para lograr sinergias que permitan el desarrollo de sociedades más justas, equitativas e inclusivas», afirmó el presidente de Grupo Arcor.
Por su parte, Andrés Franco señaló la necesidad de fortalecer el compromiso del sector privado en la promoción de los derechos de los chicos y adolescentes y destacó el valor que adquieren los convenios de cooperación a largo plazo. «Tanto FUCoPa como las acciones que llevamos adelante desde Empresas por la Infancia junto a Arcor y Fundación Arcor son iniciativas de inversión social que nos aúnan en un mismo objetivo: mejorar la calidad de vida de los chicos, que son el presente y el futuro del país», afirmó el representante de UNICEF.

En este marco, Arcor busca promover el desarrollo integral de la comunidad, a partir de cuatro ejes de acción: educación, medio ambiente, participación ciudadana y comunitaria, e inclusión económica y social. A través del accionar de Fundación Arcor, la empresa trabaja para contribuir a que la educación sea una herramienta de igualdad de oportunidades para la infancia.
Cabe destacar que este acuerdo constituye una renovación del compromiso de ambas organizaciones, que en 1999 sellaron el primer convenio de cooperación en el país, con el fin de contribuir al pleno cumplimiento de la Convención sobre los Derechos del Niño en Argentina.
La Convención sobre los Derechos del Niño fue adoptada por la Asamblea de las Naciones Unidas en noviembre de 1989. Ratificada por 191 países, se ha convertido en el primer tratado internacional de derechos humanos con una aprobación casi universal. En Argentina, el Congreso de la Nación la ratificó en noviembre de 1990 a través de la ley 23.849 y en agosto de 1994 fue incorporada a la Constitución de la Nación.