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Aduana-Denuncia por soborno

**En Aduana, se evalúa la toma de acciones legales por denuncias, de presunto soborno, en su contra, de las cuales afirmó que son “canallescas”.
Las expresiones afectan la integridad moral, además hay comunicación con el Tribunal de Ética. Tras tantas irregularidades se da intervención a la fiscalía penal de delitos económicos para que pueda realizar la investigación.Por su parte, la Asociación de Funcionarios Aduaneros denuncia penalmente a la Aduana por un supuesto beneficio otorgado a un despachante. **

Entiendo que la responsabilidad del despachante de aduanas se ajusta a la Ley 22.415, ya que el despachante dejo de ser un gestor, sino un asesor técnico en materia aduanera. La clasificación arancelaria de las mercaderías es responsabilidad de los despachantes en virtud al artículo 957 de código aduanero. Son depositarios fieles de la documentación aduanera de las operaciones que realicen.
Es de notorio conocimiento que la modificación en el código aduanero ha dado mayores funciones y por ende mayores responsabilidades a los despachantes y los errores en dicha profesión siempre serán penalizados.

El despachante puede llegar a ser privado de la libertad en todo supuesto, en ocasiones puede no saber , es pasible de engaño y eso le trae unido denuncias por contrabando, que muchas veces no puede justificar y menos defender.
Esta actividad en la actualidad se encuentra muy controlada por el servicio aduanero luego de años de corrupción, debiendo arbitrar todos y cada uno de los recaudos a fin de no caer en irregularidades que pudieran evitar sanciones aduaneras que en la mayoría de las veces son infracciones con penas de multas, pero no dejan de ser delictiva.
Según la falta cometida, el perjuicio ocasionado y los antecedentes del interesado, el servicio aduanero podrá aplicar distintos tipo de sanciones

A modo de Conclusión

La ética pública es un tema de primordial, está en el debate para contar con funcionarios responsables necesitamos tener jefaturas responsables, ya que éstos son figuras públicas, se encuentran en la mira de la sociedad, por lo que deben ser ejemplo a seguir.

La ética concentrada sólo en los funcionarios, se debe a la corrupción cometida en los últimos años y debatida por la opinión pública exigiendo que los responsables paguen por los delitos. Para recuperar la credibilidad en ellos es necesario reforzar los hábitos y el espíritu de servicio. Esta tarea es la que compete a una ética pública, el generar convicciones, forjar hábitos, desde los valores y las metas que justifican su existencia.

Las altas normas de conducta ética son factores claves si se quiere alcanzar el reconocimiento. Cualquier funcionario aduanero estará legitimado en la medida en que fomente, opere y practique verdaderamente la ética pública, ya que es un instrumento poderoso para frenar la corrupción al presentar principios y valores que frenan las conductas delictivas por lo que es necesario incorporarla para combatirla.
Usando las herramientas éticas se logrará despertar en todo servidor público la conciencia, evidentemente el fenómeno de la corrupción y la falta de ética pública dañan el sistema democrático, lo cual nos afecta a todos los ciudadanos.

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