LA GESTIÓN DE ALMACENES

La buena gestión de un almacén, promoverá el buen pasar de una empresa, la gestión se encuentra en la recepción de materiales, el almacenamiento y el movimiento de cualquier material dentro del almacén que conforman todo el tratamiento de la información de datos registrados hasta el punto de consumo final.

Más allá de todo no es un trabajo fácil manejar esta gestión de hecho en la actualidad, existen grandes empresas que siguen teniendo problemas, estos inconvenientes suelen aparecer en las dos etapas de flujo más importante, el abastecimiento y la distribución de materiales. No cumplir con los objetivos dentro de cada proceso fallan a la fiabilidad, la rapidez de entrega y la reducción de costos entre otras.

Por eso creemos que la efectiva gestión de un almacén garantiza el suministro continuo y oportuno de los materiales y medios de producción requeridos para asegurar los servicios de forma ininterrumpida y rítmica.

Las tres etapas de la buena gestión de almacenes:

  1. La planificación y organización en la gestión de almacén.

Este tipo de actividades son de carácter estratégico y táctico, las cuales tienen que ver con:

– Diseño de la red de distribución y almacenamiento.

– Ubicación y tamaño de los almacenes.

– Modelos de organización física de los almacenes.

– Diseño de los almacenes.

  1. La dirección en la gestión de almacén. La cual se encarga de:

– La recepción de los materiales.

– El almacenamiento de los materiales.

– El movimiento de los materiales.

  1. El control en la gestión de almacén (información). Su ámbito se extiende a todos los procesos de recepción, almacenamiento y movimiento que se dan en la gestión de almacenes.

Siguiendo estas etapas correctamente beneficia a las empresas las cuales reducen las tareas administrativas, la agilidad en el desarrollo de los procesos logísticos, optimización de recursos y de costos, la mejora de calidad en el producto y lo más importante la satisfacción del cliente.

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