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Hombres ¡Están al horno!

Aspectos de seguridad en el trabajo en el campo metalúrgico, hombres expuestos al calor a metros del horno que funde el cobre a más de 2500 grados.

Junto al horno, un par de campanas negras va  absorbiendo el humo caliente que se desplaza por un ducto hasta el techo de chapas donde se disuelve lentamente, contra el cielo montado en una plataforma de hierro negro de más de 10 metros de largo, el horno derrite sin pausa, 4800 kilos de metal al día.

Una masa extremadamente calurosa como si fuera  un gran rio de lava, pasa al horno y para que  funcione hay que dejar por lo menos 1500 kilos de metal fundido y por eso nunca se apaga. Cuando el fuego líquido llega al nivel preciso  se sumerge una nueva tanda de material en los descansos que hay en la parte superior, al ras del hierro hay dos huecos  desde cuyo borde puede verse un  metro más abajo esta lava burbujeante que gira en redondo formando remolinos.

Los trabajadores  transpiran sin cesar y con las debidas protecciones las cuales son casco, ropa ignifuga, guantes y calzado ignifugo con protecciones.

Mientras se  enfría  el metal, toma la forma de largos moldes cilíndricos macizos  cortados con un chorro de agua de altísima presión, son luego fragmentados en trozos, hay que  actuar de forma inmediata antes de que el cobre se endurezca, los trabajadores  utilizan una tenaza especial para agarrar la tira candente y dar la forma buscada, con lo cual se debe tener extremo cuidado y las personas que trabajan aquí deben tener el estado físico adecuado a la tarea.

Un ejemplo visible es el ocurrido con empleados de una empresa metalúrgica detallado a continuación:

Un procedimiento que debería ser sencillo, terminó en un grave accidente  en una empresa metalúrgica de la capital. Seis personas se encuentran heridas, una de ellas en estado grave.

El hecho ocurrió en Lavalle y Matienzo, en una empresa llamada Proyecto Metalúrgico. “Hay un horno donde se funde el material y, al finalizar la tarea, se vuelca el contenido. Para hacerlo, se sigue un procedimiento de tres pasos. La tarea ya estaba terminada, el horno se había apagado, solo quedaba vaciar los restos. Al sacar la tapa del fondo de golpe, esta cedió y el contenido se salpicó en los operarios”, explicó Luis Manuel Paz, uno de los dueños de la empresa, a LA GACETA.

Por el hecho, cuatro empleados Marcelo Núñez, de 43 años, Juan Bautista Rodríguez, de 47, Ramón Alberto Giménez, de 55 y Walter Ricardo Gómez, de 31 sufrieron quemaduras de tercer grado y lesiones. Todos estén en estado delicado, Núñez sería el más complicado. Manuel Ledesma, de 54, sufrió politraumatismos en la pierna izquierda, pero se encontraría fuera de peligro. Los heridos se encuentran internados en el Centro de Salud y en el Hospital Padilla.

Fotografía

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