Inicio Historia de las exportaciones en Argentina
Array

Historia de las exportaciones en Argentina

Trabajo practico de Exportación.

 

Profesor: Alejandro Battaglia

Alumno: Matías Hernán Mudanó

Tema:

“Historia de las exportaciones en Argentina”

 

Para comenzar a hablar de las exportaciones en Argentina, debemos pensar en sus inicios en un país centralizado al trabajo ganadero y agrícola para la actividad de comercio exterior.

Si nos remontamos más atrás en la historia en un territorio en el cual no existía una nación, si no que hablábamos de una colonia Española, ya existía este tipo de actividad. Pero esta no estaba bajo una relación de negocio o un contexto de intercambio como comercio internacional.

Por ende al hablar de estas acciones mencionadas anteriormente, debemos decir que históricamente la Argentina pasó de ser un país explotado en la actividad agrícola y ganadera, a comenzar a comerciar con sus productos principalmente con países de Europa.

Para analizas más profundamente la historia de la actividad en la argentina debemos remontarnos a diversos momentos.

Hasta el año 1880 Argentina tenía como actividad exportadora principal la ganadería, pero en este último año se generó una revolución en la agricultura para su exportación. Esto queda marcado al punto tal que hasta 1880 la fuente productora básica del país era la ganadera tanto así que el 89,5% de la exportación era de origen ganadero y solo el 1,14% era agrícola.

Durante el periodo mencionado hubo novedades en el campo ganadero: Crecimiento notable del lanar en relación con el vacuno. Esto venía ocurriendo desde la época de Juan Manuel de Rosas, en la cual se exportaron más de 7.000 toneladas de lana, que para 1875 ascendía a 90.000 toneladas. Hasta 1852 esta actividad representaba la cuarta parte de la exportación vacuna, para el año 1862 se equipararon y en 1872 ya los valores de la exportación de lana superaba por un 50% o 60%  a las exportaciones vacunas.

Hasta el año 1874 en la rama de la agricultura Argentina solo exportaba trigo, pero ese año comenzó con la exportación de cereal. También para el año 1880 comienza a crecer la producción de maíz.

La ley de colonización n°816 dictada durante 1876 tenía determinadas cláusulas que permitían a las compañías colonizadoras privadas elegir, subdividir y colonizar tierras por su propia cuenta. Esto permitía burlar la ley Avellaneda, Durante los 25 años de vigencia de la ley solo 14 de las 225 compañías colonizadores que percibieron concesiones de tierras cumplieron con las exigencias de colonización y subdivisión.

Con la necesidad de financiar la campaña del desierto hubo muchos favores con enormes cantidad de hectáreas

Monopolizadas las tierras solo unos pocos eran quienes explotaban la actividad agrícola y su exportación.

En el año 1880 con la aparición del tren a vapor se hizo posible el traslado de mercaderías en grandes cantidades como el cereal que así era requerido. De esta manera con el traslado de grandes cantidades de cereal a los puertos para luego ser exportado a Europa, generando un crecimiento importante en el ingreso de divisas por las exportaciones en masa. Con la importación de maquinarias desde Europa y Estados Unidos para la explotación agrícola la actividad agroexportadora se vio sumamente favorecida.

Así el número de hectáreas sembradas en 1875 que llega a 340.000, son en 1888 ya 2.5 millones, en 1914 alcanzan 24 millones. Los principales rubros del agroexportador son el trigo y el maíz, cuyo precio mejoran en esta etapa en el ámbito internacional. A partir el año 1900 se agregan a los productos exportables la alfalfa, para alimento del ganado fino, y el lino.

Las exportaciones de cereales que para 1880 cubren el 1,14% del total, en 1890 hacen un 25,4%, y en 1900 el valor de las exportaciones de cereal ya con un 50,1%, es superior al de las exportaciones ganaderas, en 1912 alcanza el 57,9%.

En el rubro ganadero, los cambios son considerables. Pese que hasta 1895 en exportaciones siguieron predominando las lanas, el tasajo, el cuero, con un bajo índice de mestización del vacuno, aunque no así del ovino. Pero a fines de la presidencia de Avellaneda aparece el proceso que permitiría el congelado primero y luego el enfriado de las carnes. Esto vendría a revolucionar el panorama de nuestra ganadería. Los primeros frigoríficos aparecieron en 1883, sin embargo desde 1890 a 1900, lo que creció fue nuestra exportación de animales vivos a Inglaterra, comercio en el que Estados Unidos nos superaba por la proximidad con este país, dado que el flete era más económico y los animales llegaban en mejor estado.

Recién para el año 1900 creció nuestra exportación de carnes congeladas, especialmente de ovinos primero y luego bovinos. Ya hacia 1905 se creía que Argentina podía superar a Estados Unidos en la exportación de carnes congeladas, lo que se hace evidente en 1911. Para tener una idea en 1899 salieron 2 millones de pesos oro en carne ovina congelada exportada y para el año 1911 se alcanza el pico con más de 10 millones. En carne bovina congelada para el año 1899 no llegaba al medio millón de pesos, en 1908 ya superaba los 17 millones de pesos y en 1913 alcanza 59 millones. Durante la guerra en 1916 se exportaron 94 millones de pesos. La carne enfriada (es decir carnes a 2 grados bajo cero que permitía conservar más su sabor dentro de los 40 días) para el año 1908 se exporto 625.000 esos y esto crece para el año 1914 a más de 8 millones, actividad que crecería mucho más para la presidencia de Alvear (1925-1929), superando a las exportaciones de carnes congeladas.

Empresas como Swift y Armour compran frigoríficos en Argentina para competir con las exportaciones de carne congelada de Estados Unidos, esto teniendo en cuenta que la mano de obra Argentina era más barata.

Fue fundamental para el crecimiento de la actividad exportadora en Argentina el desarrollo en los medios ferroviarios y la actividad de puertos dado que en un principio Argentina exportaba a vela y el implemento de los buques a vapor fue fundamental, como también el implemento del ferrocarril; con su gran crecimiento entre los años 1881 y 1890; haciendo que el traslado de las mercaderías desde el interior a los puertos acelerara de manera notable el proceso de exportación.

Petróleo:

Yrigoyen y Alvear asignaron gran importancia al tema del petróleo. En 1922, el coronel Enrique Mosconi fu nombrado al frente de la Dirección General de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF), que se ocupó de la explotación, exploración, refinación y venta de nafta, querosene y otros derivados. El activo de YPF se duplicó entre 1922 y 1925. A fines de 1926 se inauguró en La Plata la primera refinería del país. También creció en sector petrolero privado destacándose la Standard Oil, de origen norteamericano y la Royal Dutch Shell, de capitales británicos y holandeses. Las inversiones norteamericanas en áreas críticas y el respaldo que su gobierno les daba, llevaron a creas desconfianza hacia la intervención de capitales de ese origen en la economía nacional.

En 1927, en gobierno comenzó estudios para poner toda la producción a cargo del Estado. Esto culminó con la creación del Instituto Nacional del Petróleo en 1929. Yrigoyen presentó al Congreso el proyecto de ley, pero no fue aprobado.

Teniendo en cuenta todos estos puntos el crecimiento industrial interno y las políticas en la actividad, arraigado a las diversas épocas con déficit económico en el país, debemos seguir hablando de Argentina como un país exportador de materias primas con un gran crecimiento en los inicios de la actividad exportadora ayudado por las guerras en el exterior.

Llegando al siglo en vigencia si bien los precios de los productos básicos que exporta la Argentina, significativamente más altos que en las décadas previas, jugaron un rol importante en el sostenimiento del superávit externo, los precios de las exportaciones argentinas crecieron por debajo del promedio mundial y de la región latinoamericana. En cambio, el crecimiento de los volúmenes exportados prácticamente duplicó al de la región y también fue superior al que registró la economía mundial. El perfil del comercio exterior argentino, tanto con el mundo como con cada uno de los principales socios, se acentuó a lo largo de la década, con un aumento del superávit tanto en productos primarios como manufacturas agrícolas y un aumento en el déficit comercial de manufacturas industriales. En este último caso, el incremento en el déficit con Brasil y con Asia no alcanza a ser compensado por el aumento del saldo positivo con la región latinoamericana (excluyendo Brasil). Brasil y Asia desplazan a socios más tradicionales como origen de las importaciones argentinas, fundamentalmente los Estados Unidos y la Unión Europea.

Por último, hay que destacar la diferencia que existe en el comercio con Asia y Brasil, dado que mientras en el primer caso las manufacturas industriales representan una proporción insignificante de las exportaciones argentinas a dicho mercado, el comercio intra-industrial tiene una participación muy significativa en el intercambio comercial con el mercado brasileño, que absorbe más de la mitad de las ventas argentinas de manufacturas industriales. Teniendo en cuenta también la participación del resto de América Latina en este tipo de productos, la región juega un rol fundamental para diversificar el patrón de comercio de la economía argentina.

Si se considera la suma del comercio de bienes (exportaciones + importaciones), entre 1998/00 y 2008/10 el aumento fue de 8,3% por año, cuatro puntos porcentuales por debajo del crecimiento observado entre 1988/90 y 1998/00. Este menor dinamismo en la última década estuvo explicado, exclusivamente, por las importaciones, que mostraron entre los años 1998-2000 y 2008-2010 una tasa de expansión promedio anual de 6,5%, un tercio de la observada en la década previa. En cambio, durante el mismo período, las exportaciones sostuvieron e incluso aumentaron levemente el ritmo de expansión al pasar de 9,4% en los noventa al 9,8% en la primera década del siglo.

En materia de servicios comercializables, en un contexto muy dinámico del comercio total, entre 1998- 2000 y 2008-10 las exportaciones crecieron 9,6% (promedio anual), un mayor ritmo que las importaciones (3,7%), al revés de lo ocurrido en la década del noventa, cuando las exportaciones crecieron al 8,1% anual y las importaciones lo hicieron al 12,2%.

 

 

 

 

 

 

Evolución del comercio exterior argentino

 

Valores comerciados (U$S millones)

años 1988-1990   años 1998- 2000   años 2008-2010

Exportaciones de bienes                              10.354                    25.361                64.729
Importaciones de bienes                                   4.161                 25.841               48.516

Exportaciones de servicios                                 2.218                     4.836             12.087

Importaciones de servicios                                2.872                     9.116              13.116

Precios de intercambio de bienes, f.o.b               80,0                           89,7             120,6

Precios de intercambio de servicios                       125,7                      168,2          97,7

 

Participación en el PIB argentino (%)

 

Exportaciones de bienes                                8,86                     8,78                       19,76

Importaciones de bienes                               3,56                     8,94                       14,81

Exportaciones de servicios                           1,90                      1,67                       3,69

Importaciones de servicios                          2,46                      3,16                        4,00
Participación en el comercio mundial (%)

 

Exportaciones de bienes                             0,33                       0,43                        0,44

Importaciones de bienes                            0,13                       0,42                         0,33

Exportaciones de servicios                         0,33                       0,34                         0,33

Importaciones de servicios                         0,40                       0,66                          0,38

 

Fuente: CEI en base a INDEC y CEPAL.

 

 

 

 

 

 

 

Como conclusión personal, se puede decir que la historia de la exportación en Argentina ha variado en cuanto a aspectos a lo largo de la historia, aspectos netamente económicos, productivos y de desarrollo. Pero no así en las actividades fundamentales de exportación en el país.

Desde los inicios con la explotación de los colonizadores, más bien llevándose productos o generando cambios pocos favorables para nuestra nación, que en ese momento no era tal, pasando por las economías internas con la centralización en buenos aires por sus puertos y los conflictos con el interior; los primeros focos legales para la actividad con ventajas, beneficios o favoreciendo a unos pocos.

Es notable que argentino no supo beneficiarse de sus riquezas para generar un mejor desarrollo en el país.

Más allá de que las exportaciones de las mercaderías provenientes de los campos integren el mayor índice favorable dentro del PBI del país, hay gran disparidad con el mundo en cuanto al desarrollo industrial lo que lleva a que la actividad exportadora Argentina no sea lo suficientemente fuerte como para mejorar el déficit del país.

La falta de un correcto manejo político económico, con leyes desfavorables para el mismo país nos llevó a que el desarrollo del mismo no llegue al auge o al punto el cual se podría.

El crecimiento es notable en cuento a las exportaciones a lo largo de la historia, reitero teniendo en cuenta que la actividad fundamental del país es la primaria.

Al tampoco tener un desarrollo tecnológico interno para las maquinarias que se necesitan para poder trabajar los productos exportables y tener que importarlas, es un punto desfavorable muy importante para el país ya que de esta manera el margen de costos y ganancias, con las cantidades que se necesitan comerciar para que el valor del producto argentino favorezca más a nuestro PBI es muy complicado.

Por otra parte a lo largo de la historia del país, las variables de costos de producción, ya sea por tener que ingresar maquinarias del exterior como por el costo de la mano de obra (actual) hace muy difícil que cambie el déficit interno del país o que se llegue a un superávit. Ya que los precios de los productos argentinos terminan siendo más caros por estos factores y perdiendo lugar con productos de otros países.

Por último se puede decir que sería necesario para mejorar todo estos aspectos importantes modificaciones en proyectos de desarrollo y por sobre todo continuidad a través del tiempo con las actividades que se decidan e implementar un desarrollo industrial interno con el objetivo de vender productos con mayor manufactura para equiparar mercados y generar un crecimiento radical e importante que sea favorable para el país.

 

 

 

_______________________________

Matías Hernán Mudanó

 

 

Fuentes:

 

 

http://www.cei.gob.ar

Historia Económica Argentina, Eduardo M. Basualdo

http://argentinahistorica.com.ar , Aspectos políticas económicas Argentinas, exportaciones.

Reservá tus vacaciones

Fotografía