Se reducirá el actual número de tres concesionarias. Relleno de dársenas para el ingreso de buques más grandes, entre otras obras.

Con las actuales concesionarias no habrá ningún tipo de prórroga, ni renegociación de contratos porque se impulsa la transparencia y competencia con esta licitación”. Con esta frase, dicha a Télam por Gonzalo Mórtola, interventor de la Administración General de Puertos (AGP), se traza el futuro del principal puerto de la Argentina.
El diseño final del proyecto que conduce directamente el presidente Macri a través de su ministro de Transporte Guillermo Dietrich, se basa en tres borradores que se discutirán con todos los actores del puerto. Tal cual lo adelantó Transport & Cargo el pasado mes de febrero, se contempla que de los actuales tres operadores internacionales que trabajan en Buenos Aires a través de las filiales locales de Hutchinson, APM Terminales y DP World, se pase a sólo dos.

En el puerto las licitaciones vencen en el 2019 y a partir del nuevo esquema que estamos definiendo vamos a pasar de tres a dos operadores en las terminales, a partir del cambio de la geografía que dejará de ser un puerto feeder”, explicó el interventor de la AGP. (Imágenes Actuales del puerto)

Este nuevo diseño incluye el relleno de las históricas dársenas dentadas y la profundización de los muelles.
“Las obras le darán mucha más capacidad, va a permitir ingresar los buques más grandes tipo New Panamax, sumará tecnología y con eso permitirá una estratégica mayor rotación. Si juntamos todo eso logramos un puerto competitivo, y si la concesión es a largo plazo ese proceso de amortización de la inversión se recupera mucho más rápido con lo cual se puede, además, bajar las tarifas”, afirmó Mórtola.


Las nuevas licitaciones prevén plazos de 20 a 25 años con opción de prórrogas de 15 y 10 años respectivamente.
Además de las obras inmediatas que tienen que ver con el dragado, señalización, accesos ferroviarios y tecnología, el foco está puesto en una licitación pública e internacional que será lanzada el primer bimestre de 2018. La finalidad, es dotar al puerto de nueva infraestructura que posibilite el ingreso de buques más grandes y con mayor calado.


“Nuestra planificación para los puertos es que sean autosustentables, que el Estado no tenga que aportar dinero del Tesoro”, aseguró  Mórtola.

La idea del Ministerio de Transporte es lanzar la licitación en el primer bimestre de 2017 con la intención de poder adjudicar las obras en el segundo semestre del año, las que según distintas estimaciones del sector privado podrían demandar hasta u$s 1.000 millones, sin contar todas los emprendimientos circundantes también en proyecto entre la Nación y la Ciudad.

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